Oxigenoterapia de Alto Flujo: Guía 2026, FiO₂ y equipos

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La oxigenoterapia de alto flujo es un soporte respiratorio no invasivo que administra una mezcla de aire y oxígeno calentada, humidificada y a flujos de 30 a 80 litros por minuto a través de una cánula nasal especial.

Su objetivo es mejorar la oxigenación en pacientes con insuficiencia respiratoria aguda, reducir el trabajo respiratorio y, en muchos casos, evitar la intubación endotraqueal.

¿Qué es la oxigenoterapia de alto flujo (OAF)?

La oxigenoterapia de alto flujo es un sistema de soporte respiratorio que entrega oxígeno a flujos superiores a los que puede generar el propio paciente hasta 60–80 L/min en adultos, a diferencia de la oxigenoterapia convencional (cánula nasal simple o mascarilla), que trabaja entre 1 y 15 L/min.

ParámetroOxigenoterapia de alto flujo
Interfaz habitualCánula nasal específica de alto flujo
Flujo en adultosFrecuentemente hasta 60 L/min; algunos equipos alcanzan 70-80 L/min
FiO₂ programableAproximadamente 21-100 %, según sistema
TemperaturaCercana a la temperatura corporal
HumidificaciónActiva y elevada
Tipo de soporteNo invasivo
PresiónLeve y variable, no equivalente a una CPAP regulada

Es importante diferenciar dos conceptos: flujo y FiO₂ no son lo mismo. Los litros por minuto indican cuánto gas entrega el sistema, mientras que la FiO₂ indica qué proporción de ese gas corresponde a oxígeno.

¿Cómo funciona la oxigenoterapia de alto flujo?

1. Flujo que supera la demanda inspiratoria

El flujo alto iguala o supera el flujo inspiratorio máximo del paciente (que puede alcanzar 30–60 L/min en la disnea aguda). Esto elimina la mezcla con aire ambiente y garantiza una FiO₂ exacta.

2. Calentamiento y humidificación

El gas se acondiciona a temperatura corporal y saturación total de humedad, lo que protege la mucosa respiratoria y facilita la expulsión de secreciones.

3. Presión positiva leve

La espiración contra el flujo genera una presión positiva de 2–5 cmH₂O aproximadamente (mayor con la boca cerrada), que ayuda a:

  • Mantener los alvéolos abiertos (efecto reclutamiento).
  • Reducir el colapso aéreo y mejorar la oxigenación.

4. Lavado del espacio muerto anatómico

El flujo continuo “arrastra” el aire rico en CO₂ acumulado en la nasofaringe, reduciendo el espacio muerto y mejorando la eficiencia ventilatoria.

Este mecanismo explica por qué la oxigenoterapia de alto flujo también ayuda en ciertos cuadros hipercápnicos (con retención de CO₂).

Oxigenoterapia de alto flujo y bajo flujo: ¿cuál es la diferencia?

La diferencia no consiste únicamente en utilizar más litros por minuto.

CaracterísticaBajo flujoAlto flujo nasal
Demanda inspiratoriaEl sistema suele aportar solo una partePuede cubrir o superar gran parte de la demanda
Entrada de aire ambienteMayorMenor
FiO₂Más variableMás estable y regulable
HumidificaciónVariableActiva
TemperaturaGeneralmente no controladaControlada
FlujoBajo o moderadoPuede alcanzar 60 L/min o más según equipo
InterfazCánula o mascarillaCánula diseñada para alto flujo
Monitorización hospitalariaDepende del casoHabitualmente necesaria

En una cánula nasal convencional, la FiO₂ depende considerablemente del patrón respiratorio. En un sistema de alto flujo, el objetivo es proporcionar suficiente mezcla gaseosa para controlar mejor la concentración administrada.

¿Qué equipo se utiliza para la oxigenoterapia de alto flujo?

Los principales sistemas disponibles (usados en hospitales y UCI de Perú y Latinoamérica) son:

  • Una fuente de oxígeno medicinal.
  • Una fuente de aire o un equipo capaz de captar aire ambiente.
  • Un mezclador o generador de alto flujo.
  • Un humidificador calentador.
  • Un circuito respiratorio calefactado.
  • Una cánula nasal de alto flujo del tamaño adecuado.
  • Equipos de monitorización, especialmente pulsioximetría.

Estos componentes trabajan de forma conjunta para suministrar al paciente una mezcla de aire y oxígeno con el flujo, la temperatura y la humedad adecuados. La OAF es solo una de las distintas formas de administrar oxígeno. En nuestra guía sobre equipos de oxigenoterapia explicamos los principales dispositivos utilizados, sus diferencias y en qué situaciones se emplea cada uno.

¿Qué es la FiO₂ en la oxigenoterapia de alto flujo?

FiO₂ significa fracción inspirada de oxígeno. Expresa qué proporción del gas inspirado corresponde a oxígeno.

El aire ambiente tiene una FiO₂ aproximada de:

0,21 = 21 % de oxígeno

Una FiO₂ de 0,40 equivale a:

40 % de oxígeno

Y una FiO₂ de 1,0 corresponde a:

100 % de oxígeno

En un sistema de oxigenoterapia de alto flujo el profesional puede seleccionar una FiO₂ determinada dentro de los límites del equipo. La concentración que efectivamente alcanza las vías respiratorias depende también de que el flujo suministrado sea suficiente respecto a la demanda inspiratoria y de las fugas existentes.

Por eso FiO₂ y L/min deben interpretarse por separado.

¿Cuánto FiO₂ aporta una cánula nasal de alto flujo?

Una cánula nasal de alto flujo no tiene una FiO₂ fija.

Dependiendo del dispositivo y de la mezcla de aire y oxígeno, puede programarse aproximadamente desde 21 % hasta 100 %.

Por tanto, decir que una CNAF está trabajando a “50 litros” no indica por sí mismo cuánto oxígeno recibe el paciente.

Podría configurarse, por ejemplo, un flujo elevado con una FiO₂ relativamente baja o una FiO₂ mucho mayor. Ambas variables responden a objetivos distintos.

¿Para qué se utiliza la oxigenoterapia de alto flujo?

Una de sus aplicaciones más estudiadas es la insuficiencia respiratoria aguda hipoxémica, es decir, cuando el paciente presenta una oxigenación insuficiente y necesita mayor soporte respiratorio.

Las guías de la European Respiratory Society sugieren HFNC frente a oxigenoterapia convencional en adultos con insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda. Se trata de una recomendación condicional, no de una indicación automática para cualquier paciente.

También puede utilizarse en determinados contextos:

  • Soporte posterior a la extubación.
  • Periodos de descanso de la ventilación no invasiva.
  • Algunos pacientes postoperatorios.
  • Determinados cuadros pediátricos.
  • Insuficiencia respiratoria asociada a determinadas infecciones respiratorias.
  • Situaciones en las que el oxígeno convencional no consigue los objetivos clínicos establecidos.

¿Cuándo se indica la oxigenoterapia de alto flujo?

Indicaciones principales:

  • Insuficiencia respiratoria aguda hipoxémica (neumonía, COVID-19, edema agudo de pulmón): es la indicación con mejor evidencia.
  • Bronquiolitis en lactantes y niños: uso extendido en pediatría.
  • Prevención de fracaso respiratorio postextubación: en pacientes de alto riesgo.
  • Insuficiencia respiratoria hipercápnica (exacerbación de EPOC): como alternativa cuando la ventilación no invasiva no es tolerada.
  • Pacientes en extrema gravedad o DNI (soporte de confort).

Contraindicaciones y precauciones:

  • Paro respiratorio o inminente necesidad de intubación (es una terapia de soporte, no de reanimación).
  • Obstrucción completa de la vía aérea superior.
  • Inestabilidad hemodinámica severa sin monitorización.
  • Cirugía reciente de base de cráneo o fístula traqueoesofágica (raro, pero relevante).

¿La oxigenoterapia de alto flujo evita la intubación?

Puede disminuir la necesidad de escalar el soporte respiratorio en algunas poblaciones, pero afirmar que “evita la intubación” de forma general sería ir más allá de la evidencia disponible.

Los estudios más recientes muestran un panorama bastante más matizado.

Qué dice la evidencia de 2024 a 2026

La evidencia reciente refuerza el papel central de la oxigenoterapia de alto flujo en la insuficiencia respiratoria moderna:

  • Guía ERS (European Respiratory Society): recomienda HFNC como primera línea en insuficiencia respiratoria aguda hipoxémica, por menor tasa de intubación que la oxigenoterapia convencional.
  • Ensayo RENOVATE (JAMA, 2025): comparó HFNC frente a ventilación no invasiva en insuficiencia respiratoria aguda y aportó datos clave sobre seguridad y efectividad en condiciones reales.
  • Un metaanálisis publicado en 2024 reunió 63 estudios y 10 230 pacientes hospitalizados. Frente a la oxigenoterapia convencional, el alto flujo no mostró una reducción significativa de la mortalidad hospitalaria, pero sí una menor necesidad global de escalar a ventilación mecánica invasiva (RR 0,85) y ventilación no invasiva (RR 0,70).
  • Metaanálisis en EPOC hipercápnico (Annals of Intensive Care, 2025): comparó HFNC vs VNI y apoyó su uso como alternativa válida con mejor tolerancia.
  • Postextubación (Frontiers in Medicine, 2025): la HFNC tras ventilación mecánica se asoció con menor tasa de reintubación (OR 0,45) y estancia más corta en UCI que la VNI.
  • Uso fuera de la UCI (JCM, 2025): evidencia creciente de aplicación segura en urgencias, hospitalización y domicilio bajo supervisión.

Sin duda, podemos concluir que la oxigenoterapia de alto flujo reduce el trabajo respiratorio, mejora la oxigenación, aumenta el confort y puede evitar la intubación, siempre con monitorización estrecha y protocolos de escalado predefinidos.

Oxigenoterapia de alto flujo en niños

La OAF comenzó a utilizarse ampliamente en neonatología y Pediatría antes de extenderse a muchas unidades de adultos.

En niños, el flujo suele establecerse según el peso y el contexto clínico, por lo que los parámetros de un adulto no deben trasladarse directamente a un paciente pediátrico.

La AEP señala como mecanismos principales el lavado del espacio muerto, el acondicionamiento del gas y la generación de una presión faríngea positiva variable. También insiste en que el alto flujo no equivale a CPAP y que es necesario vigilar precozmente la respuesta clínica.

La evidencia pediátrica también continúa evolucionando. Un metaanálisis de 2026 que reunió 22 ensayos aleatorizados y 6 641 niños con insuficiencia respiratoria aguda encontró menos fracaso del tratamiento con HFNC que con oxígeno convencional, pero no diferencias estadísticamente significativas en intubación o mortalidad hospitalaria.

Oxigenoterapia de alto flujo según el MINSA en Perú

En Perú existe una Guía Técnica para el suministro de oxígeno medicinal mediante cánula nasal de alto flujo, aprobada mediante la Resolución Ministerial N.° 985-2021-MINSA y publicada posteriormente en la plataforma del Ministerio de Salud. La guía fue desarrollada específicamente en el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19.

El MINSA estableció requisitos relacionados con infraestructura, equipamiento biomédico, materiales y recursos humanos para los establecimientos que administraban este tratamiento.

También estableció criterios de selección, valoración de la evolución y derivación a unidades de cuidados intensivos o intermedios cuando el paciente evolucionaba desfavorablemente.

Este contexto es relevante porque la cánula nasal de alto flujo no debe interpretarse como una extensión de la oxigenoterapia domiciliaria convencional. Su utilización requiere equipamiento específico, monitorización y capacidad para reconocer rápidamente el fracaso del tratamiento.

¿Cómo se sabe si la oxigenoterapia de alto flujo está funcionando?

El seguimiento no se limita a mirar el número del pulsioxímetro.

El equipo sanitario valora conjuntamente parámetros como:

  • SpO₂;
  • Frecuencia respiratoria.
  • Frecuencia cardiaca.
  • Trabajo respiratorio.
  • Necesidad de FiO₂.
  • Gases arteriales cuando están indicados.
  • Estado neurológico.
  • Evolución de la enfermedad que causó la insuficiencia respiratoria.

Algunos servicios utilizan además herramientas como el índice ROX, que relaciona SpO₂/FiO₂ con la frecuencia respiratoria para ayudar a valorar la respuesta al alto flujo.

Ningún índice sustituye la evaluación clínica.

Riesgos y posibles efectos adversos

La oxigenoterapia de alto flujo suele ser bien tolerada, pero no está libre de complicaciones.

Pueden producirse molestias o lesiones en las fosas nasales, ruido, condensación en el circuito, distensión abdominal y problemas asociados a una colocación inadecuada de la cánula.

También se han descrito fugas aéreas, como neumotórax, aunque son poco frecuentes.

Otro riesgo es administrar una concentración de oxígeno superior a la necesaria. El oxígeno medicinal es un tratamiento y, como cualquier tratamiento, requiere una indicación y un objetivo.

En personas con determinadas formas de insuficiencia respiratoria hipercápnica, como algunos pacientes con exacerbación de EPOC, la estrategia puede ser distinta. La ERS recomienda probar ventilación no invasiva antes de HFNC en pacientes con EPOC e insuficiencia respiratoria hipercápnica aguda.

Algunas preguntas frecuentes sobre oxigenoterapia de alto flujo

¿Cuáles son los dispositivos de alto flujo?

Según la clasificación tradicional de los sistemas de oxigenoterapia pueden incluirse dispositivos como la mascarilla Venturi y la cánula nasal de alto flujo. Algunas clasificaciones amplias incorporan otros sistemas capaces de cubrir la demanda inspiratoria total.

¿Cuáles son los tres tipos de oxigenoterapia?

No existe una única clasificación universal de “tres tipos”. Cuando se clasifican los dispositivos según cómo aportan el gas inspirado, la división más utilizada es bajo flujo y alto flujo.

¿Cuál es la máscara de alto flujo?

La mascarilla Venturi es el ejemplo clásico de mascarilla de alto flujo. Mezcla oxígeno con aire ambiente mediante un sistema Venturi para administrar una concentración predeterminada.
No es equivalente a una cánula nasal de alto flujo.

¿Qué materiales se necesitan para oxigenoterapia de alto flujo?

Como mínimo, el sistema necesita una fuente apropiada de gas, un generador o mezclador de alto flujo, humidificador calentador, circuito calefactado, interfaz nasal específica y equipos para monitorizar al paciente.

¿Cuáles son los cinco principios de la oxigenoterapia?

No existe una lista clínica universal denominada oficialmente “los cinco principios”. Una forma práctica de entender una administración segura es comprobar cinco aspectos: que exista una indicación, definir un objetivo de oxigenación, escoger el dispositivo adecuado, ajustar la dosis o FiO₂ y monitorizar la respuesta.

El oxígeno debe tratarse como un medicamento y ajustarse a las necesidades del paciente.

¿La oxigenoterapia de alto flujo se puede utilizar en casa?

No debe confundirse con la oxigenoterapia domiciliaria habitual mediante concentradores o cilindros.

Existen equipos especializados capaces de suministrar alto flujo fuera de una UCI, pero su utilización requiere una indicación médica concreta, equipamiento apropiado y seguimiento. Un concentrador domiciliario convencional no debe considerarse automáticamente una fuente adecuada para reproducir una terapia hospitalaria de alto flujo.

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